Nuestra acción educadora tiene por objetivo la formación y el desenvolvimiento armónico de la personalidad del niño/a, desde los 4 meses hasta los 3 años, que ejercida con amor, respeto y libertad, ha de potenciar que adquiera hábitos, actitudes y recursos que le permitan abordar nuevos conocimientos en el segundo ciclo de su educación.
Basándonos en objetivos que deben ir adquiriendo a lo largo del curso, aportándole estímulos creativos, alegres, predecibles y atractivos para su nivel de desarrollo.
Los niños/as necesitan tiempo y espacio para explorar las cosas, tiempo suficiente y espacios sin riesgos. Necesitan oportunidades para confiar en si mismos/as y para poder interrelacionarse con los demás.
Ocasiones para aprender a comunicarse, a respetar, a solucionar pequeños conflictos, para cooperar, para compartir.
Los niños/as necesitan ampliar sus experiencias en otros ambientes distintos a su hogar, con personas (pequeñas y grandes) diferentes, con objetos diferentes.
Todo esto se realiza teniendo en cuenta una premisa: los derechos del niño (integración, felicidad, educación y juego, auxilio, protección, solidaridad, igualdad, desarrollo humano, identidad, calidad de vida) y un equipo responsable, profesional y con dedicación, en el marco de una infraestructura adecuada.
Es por eso que ofrecemos un medio rico y estimulante donde se tienen en cuenta las características individuales de cada niño/a, siendo una pauta y enriquecimiento para el trabajo de las educadoras.
La educación de los niños es una competencia compartida entre madres, padres, y educadoras. La familia y el centro tiene un objetivo común, colaborar de manera activa en el desarollo de los niños/as.