Todas las actividades que se desarrollan en el centro son educativas, lúdicas y formadoras. Cuidamos la relación entre el educador y el niño/a, las condiciones físicas del espacio y la calidad de los estímulos que se les ofrece, respetando el ritmo individual de cada niño/a.
Los esfuerzos educativos en el segundo ciclo (3 - 6 años) se dirigen a afianzar y ampliar las adquisiciones logradas en los distintos ámbitos del desarrollo del niño del primer ciclo (0 a 3 años).
La estructuración en áreas permite ayudar al educador a sistematizar, ordenar y planificar su acción pedagógica a partir de los 12 meses.
En la construcción de la identidad propia intervienen, la imagen positiva de uno mismo y los sentimientos de eficacia, seguridad y propia estimación.
La autoestima del niño/a es en gran parte una interiorización de lo que le demuestran los que le rodean y de la confianza que en el/ella, se deposita.
En la relación entre él yo y el otro, y entre él yo y el mundo externo, el niño/a actualiza sus instrumentos cognitivos, afectivos y de relación responsables de un desarrollo pleno y armónico. A lo largo de esta etapa debe conseguirse que los niños/as conozcan global y parcialmente su cuerpo, sus posibilidades perceptivas y motrices, puedan identificar y disfrutar con las sensaciones que experimentan y servirse de las posibilidades expresivas del cuerpo para manifestarlas.
El acceso del niño/a a nuestro centro, supone una ampliación de las relaciones sociales en espacios distintos a los habituales.
En el seno de los grupos a los que pertenece, aprende a valorar las ventajas de la vida en grupo, así como las limitaciones que esta impone. Aprende también a colaborar con los otros, a ayudar y pedir ayuda y a cumplir las obligaciones que se desprenden del reparto de tareas de la vida cotidiana.
En el medio social es importante fomentar actitudes de participación, de colaboración, de respeto y valoración critica de las normas y leyes que rigen la vida en grupo. En el medio físico se pone el acento en las actitudes de cuidado, valoración y respeto del entorno y de los elementos que lo configuran.
El lenguaje va a ser para el niño, un instrumento de comunicación personal y de regulación de la conducta de otros. También de regulación y planificación de la propia conducta.
Lenguaje dramático y corporal, musical, pintura, dibujo, modelado (plastilina). Las actividades de manipulación juegan un papel importante, a través de ellas el niño explora la realidad y refleja el conocimiento que de ella tiene. Se expresa a sí mismo y también se descubre al representarse o expresarse. Se trata de un campo abierto a la imaginación, a la creatividad y a la espontaneidad de cada niño/a.